En un mes marcado por las expectativas sobre la difusión del índice de actividad económica hacia un sendero de recesión o de reactivación tras la caída de julio, y de aceleración marcada o estabilidad de la tasa de inflación a un ritmo más alto que el previsto en el Presupuesto, mientras el Banco Central retomaba el ritmo de compra de dólares para acumular reservas, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella aumentó 0,8% respecto de septiembre y se ubicó en 41,52 puntos.
La mejora coincidió con la disminución de la preocupación de los analistas por la mora crediticia, después de los acuerdos que bancos y fintech ofrecieron a los deudores, y con la estabilización del tipo de cambio en los distintos circuitos del mercado.
El relevamiento fue realizado por Poliarquía Consultores entre el 5 y el 16 de octubre en 40 grandes centros urbanos. La encuesta funciona como termómetro del humor económico de los hogares: releva cómo evalúan su situación actual, qué esperan para los próximos meses y qué disposición tienen para consumir. En la comparación interanual, el índice bajó 1,9 por ciento.
El repunte resultó exclusivamente de la mejora en las decisiones de compra de bienes durables, en particular en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, porque tanto la percepción de la situación personal como de la economía en general disminuyó, en consonancia con la preocupación e incertidumbre que detectaron diversas consultoras para el corto plazo.
En términos regionales, el ICC mostró un aumento en CABA en octubre de 6,77%, mientras que disminuyó en el GBA 0,14% y en el Interior del país cayó 0,25 por ciento.
El informe también reflejó una divergencia marcada según el nivel socioeconómico. Los hogares de ingresos altos mostraron un aumento de 1,99%, mientras que los hogares de ingresos bajos registraron una disminución de 1,30%, aunque mantuvieron una brecha reducida en los índices del ICC: 40,75 y 41,76 puntos, respectivamente.
El componente de Condiciones Presentes, que mide cómo los encuestados evalúan su situación personal y la marcha general de la economía, subió 5,88% respecto de septiembre y 4,61% en la comparación interanual, hasta 35,2 puntos. La percepción sobre el futuro empeoró 2,6% mensual y 6,2% en comparación con el año anterior, con 47,9 puntos.
La disposición a comprar bienes durables continuó entre los componentes más débiles, aunque en octubre sobresalió con una suba de 8,8% respecto de septiembre y de 10,4% en comparación con un año antes, a un nivel de 35,6 puntos. La lenta normalización del crédito, junto con la mejora promedio de los salarios contribuyeron a mejorar las decisiones de compra de electrodomésticos, adquirir un auto o afrontar gastos relevantes en el hogar.
El informe del CIF muestra una mejora generalizada tanto por región como por rubro en la comparación con el mes previo y el año anterior. El promedio de aumento nacional de las decisiones de compra de electrodomésticos fue de 7,1% en el mes y 4,6% en el año, y el de automóviles y casas de 11,1% y 19,6%, respectivamente.
La suba mensual e interanual del indicador fue: en CABA 1% y 23%, respectivamente; en GBA 11,2% y 4,4% y en el Interior 13,8% y 9,8%, en cada caso.
Casi tres años de gestión libertaria dejan un balance dispar
El informe del CIF incluyó además un repaso de la trayectoria del índice durante la presidencia de Javier Milei. En sus primeros 34 meses de gestión, la confianza del consumidor acumuló una suba de 4,3 por ciento.
La percepción sobre la situación personal bajó 0,7%, la visión sobre la economía general retrocedió 20,9% y las expectativas de compra de bienes durables crecieron 100,9%, aunque desde un piso extremadamente bajo.
A nivel regional, el ICC bajó en el período 1,9% en CABA, mientras aumentó 8,9% en el Interior y 3,3% en el Gran Buenos Aires.
Sebastián Auguste, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT, recordó que el punto más alto del ICC durante la actual gestión fue enero de 2025, con 47,38 puntos. Desde entonces, el índice acumuló una baja de 12,4%. En sentido inverso, desde el piso de enero de 2024, cuando había caído a 35,6 puntos tras las primeras medidas del gobierno de Milei, el indicador muestra una recuperación de 16,6 por ciento.